jueves, 24 de julio de 2008

Lecturas comiqueras y desestructuradas VIII (Criminal Masacre & Spirit nº2)

Steve Niles se ha convertido en el estandarte actual del comic de terror o mejor dicho de horror, pues el comic no crea la tensión propia para el terror como el cine y la literatura, pero queda el residuo del horror, y en un comic el soporte de este es el dibujante, en el caso de Ben Templesmith es una prueba conseguida, pues su dibujo “experimental” y efectista, consigue crear la atmósfera para este horror, lastima que aunque Steve Niles en otros trabajos mas serios a conseguido inquietar y colaborar con la atmósfera del dibujo, en esta ocasión, su narración no lo consigue por el tratamiento cómico del relato.

Steve Niles en esta obra se ríe del genero de terror y se ríe de si mismo, cosa muy sana por otra parte, pero creo que el que busque algo mas en este comic se va a defraudar, pues promete mucho pero no llega, a pesar del protagonista una copia muy lograda de Constantine, y que la historia promete un apocalíptico final... Mas de lo de siempre, como mini serie auto conclusiva no funciona, tal vez como serie regular ganase, pero... tengo mis dudas.


Una nueva entrega mas de las también nuevas aventuras de Spirit de la mano de Darwin Cooke, es de las pocas series mensuales que sigo en estos momentos, el tener tanto cariño a este personaje ayuda, aunque no se si ayudara a ver la película de Frank Miller, la cual por los trailers acojona pensar que tenga los huevos de llamarla Spirit y no Sin City, pero ya veremos, yo apuesto que como adaptación será una gran mierda, y como película...

Siguiendo con el comic, el numero 2 en España, 3 y 4 USA (si no me equivoco cosa fácil teniendo en cuenta lo gilipollas que pueden ser los de Norma a veces, ¿qué les cuesta poner en sus comics a que números pertenecen esto? ¿Vértice vuelve?) tenemos dos historias que se entrelazan y es lo que parece que va a pasar a partir de ahora, cosa poco habitual en Spirit y que nuestras generaciones piden a gritos, pues muchas veces sin esa continuidad entre historia y historia es muy difícil la evolución del personaje.

Cooke es un genio del dibujo, hace lo que quiere, narrativamente o ambientando épocas y estilos de dibujo, en el guión también hay que descubrirse, se hace interesante la historia, y esta revisando muy bien los personajes e historias de estos.

Por ahora seguiré dándole la oportunidad, pues si bien no es la quinta esencia del comic, si que es entretenido y no engaña a nadie.

martes, 22 de julio de 2008

Elric, La Forja de un Hechicero



He de clamar a la red que a mi la fantasía heroica en literatura solo me ha gustado Tolkien y Moorcock, lo demás me parece soso y poco llamativo, por no mencionar la Dragon Lance que me leí el primer libro y me pareció infantil a mas no poder.

He de reconocer que a Michael Moorcock y su multiverso, le conocí gracias a Tebeos SA y su esfuerzo de editar en España material de First Comics, entre los que se encontraban 3 colecciones basadas en sus novelas, unas de ellas era Elric, que lo dibujaba un principiante Mignola, y he de reconocer que el comic en cuestión me enamoro y sorprendió, su personaje Elric fue el que mas me gusto de lo publicado aquí, con su espada negra y todos esos señores del caos pululando por ahí. Fue novedoso.

Ahora, después de años de sequía, Planeta a sacado un recopilatorio de la miniserie que publico DC, de este personaje, el equipo creativo es la ostia, el propio autor de las novelas, Michael Moorcock a la maquina de escribir, a un maestro del dibujo como Walter Simonson es el que tiene el honor de ilustrar la historia, y Steve Oliff al color.

Como veis una plantilla cojonuda, pero... Porque siempre hay peros, eso no es sinónimo de que tengamos una obra magna en comic, mas bien normalita, eso si tirando a buena. Pues el guión es rebuscado al no poder contar nada nuevo del personaje, en este caso nos cuentan el origen de la raza del albino mediante sueños y magia, lo cual no esta mal, pero no deja de ser simple curiosidad para el lector que no lleva a ningún lado, aparte de entretener claro.

Para mi el dibujo es lo mejor, es una delicia ver el arte de Walter Simonson, como con lineas simples te crea un dibujo complejo y precioso a mas no poder, además de ser un dibujante que sabe narrar y no se queda en los efectismos, solo por el el libro merece la pena de sobra. Sobre el color, lo mismo, Oliff es uno de los grandes, eso no es nuevo.

En definitiva, comic de maravillosa edición en castellano, muy recomendable para amantes de la literatura de Moorcock y del arte de Walter Simonson.

sábado, 12 de julio de 2008

Lecturas comiqueras y desestructuradas Volumen VI

Swamp Thing Raices es un buen ejemplo de pretenciosidad y futilidad unidas, ya que Jon J. Muth demuestra ser un gran ilustrador, pero como buen ilustrador, su punto fuerte que es el dominio grafico, le lastra el narrativo y hay escenas que incluso dificulta su entendimiento... Sobre el guión, pues no es mala historia, pero lo que la hunde es el intentarnos vender la décima maravilla literaria, y por ahí yo no paso. Menos mal que fue un comic saldado que sino...

La realidad supera a la ficción es un dicho que se hace realidad ante esta estúpida historia de seudo ficción histórica que no hay por donde cogerla, y es que Barnum, al servicio de los Estados Unidos, es un despropósito, con el propósito de entretener, insultan la inteligencia media del ser humano con una historia que denota un punto de vista muy particular, personajes todos ellos típicos y en algunos casos iguales entre ellos.

Es una lastima que con un Howard Chaykin que aquí solo tuvo mala baba sin dosificar ni saberla dirigir y un David Tischman a los guiones, no vaya a ningún lado la historia. Respecto al dibujo, no le ayuda la gilipollez de la historia, ni su feísmo sucio, aun así es un dibujante muy acertado el señor Niko Henrichon para ilustrar tan cutre comic.

Pd. Os aconsejo que leáis sobre este personaje histórico no tiene desperdicio, de ahí que me haya tocado las pelotas este comic.

Y otro clavo para el ataúd de Howard Chaykin es su remake tebeistico de Ángel y el Mono, que podían a ver titulado, La rubia puta y su consolador peludo, y es que es lo que nos cuenta otra vez el duo de Chaykin y David Tischman, suben toda la mala leche del primero y su obsesión de lo putas que pueden ser las mujeres y lo multiplican por 100, dando un comic “humorístico” donde gana la mas puta. Gracias al cielo en este caso el dibujante sabe usar los utensilios de dibujo, Philip Bond hace un gran trabajo dando el toque de humos con las escenas y caras de lo que dibuja, y es capaz de dibujar a las mujercitas pero que muy bien y con un toque de morbo. En definitiva este comic es una paja mental.

Lo mejor la portada de Arthur Adams, como siempre un genio


miércoles, 9 de julio de 2008

Tamara de Lempicka, la musa del Art Decó

Tamara de Lempicka (1898 – 1980), muchas cosas se dicen de ella, como que fue la inventora del Art Decó en la pintura, que fue un gran enigma, una mujer moderna y libre, un icono de la modernidad, un genio vital y cultural de entreguerras, una rara belleza comparable a Greta Garbo, la obsesion de Gabriele D’Annunzio, la ambicion sin limites.
Lo que sabemos a ciencia cierta es que era polaca y estaba casada con un abogado ruso, Tadeutz Lempicki, en su momento el soltero mas codiciado de San Petersburgo, el cual seria encarcelado por los hijo putas bolcheviques los cuales exigieron el cuerpo de ella para liberarle, otra vez un grande (en esta ocasión una grande) se tiene que rebajar a favores sexuales con unos mierdas que nunca llegaran a nada, para liberar a un ser querido.
El matrimonio se exiliara a París, donde ella se convertirá en la retratista mas solicitada de la Europa libre. Conocerá por un tiempo la Italia nacionalista y acabara instalándose en Hollywood finalmente.
Dejando a un lado una ajetreada vida, hay que reconocer que esta mujer influirá en el mundo de la moda, la publicidad y el grafismo en general.
Se la puede inscribir en el movimiento estilístico de su época, el postcubismo y el manierismo modernista. Fue esencialmente retratista de la alta sociedad, reflejando su gusto por la libertad de costumbres.
Como curiosidad decir que algunos de los propietarios de sus obras son Madonna, Sharon Stone, Jack Nicholson o Barbara Streisand.